Sede Canónica

La sede canónica de la Hermandad de Santa Marta y de la Sagrada Cena es, desde su fundación en 1945, la Iglesia Parroquial de San Marcelo.

En dicha parroquia la Hermandad celebra sus actos religiosos como la Admisión de nuevos hermanos, la toma de posesión del presidente, triduo en honor de Santa Marta además de cualquier Misa, y también desde esta Parroquia sale la procesión del Rosario de Pasión desde 2001.

La Iglesia de rancio sabor leonés está consagrada al Patrón de la Ciudad legionense: el mártir San Marcelo. Martirizado en Tánger  el 29 de octubre del año 298.

 

Breve historia de San Marcelo

Antes de hablar de nuestra sede, creemos oportuno hacer una breve reseña sobre San Marcelo ya que es el Patrón de nuestra milenaria ciudad.

San Marcelo era un  centurión romano de la Legio VII Gemina Pia Felix. Vivió en León junto con su familia en el siglo III de nuestra era. Su hogar se encontraba según la tradición en la Capilla del Cristo de la Victoria sita en la Calle Ancha de nuestra capital.

Fue apresado y posteriormente dirigido a Tánger y allí martirizado por hacer pública su confesión de Fe ante las autoridades romanas. Célebre fue su frase de: ´´¡Soy cristiano y milito en la milicia de Cristo, Rey Eterno!´´. Valiente fue el santo centurión porque profesó la fe cristiana durante las fiestas-aniversario del natalicio del emperador Maximiano ante un numeroso público y autoridades romanas. Curiosamente estas fiestas se celebraban en el mismo mes-julio-en el que ahora honramos a nuestra Patrona Santa Marta y  en el mismo lugar en el que San Marcelo renegó de su espada y de sus atributos legionarios.

Una  vez martirizado fue enterrado por los cristianos residentes en Tánger aunque en León no se perdió su memoria. Además hay que recordar que su familia siguió en León, su esposa Santa Nonia y sus hijos que fueron apresados y martirizados posteriormente. Los restos de San Marcelo no llegaron a la ciudad legionense hasta la época de los Reyes Católicos un histórico 31 de marzo en 1493 celebrándose por todo lo alto en la patria chica del Santo Centurión.

La memoria de esta heroica familia esta muy vigente en nuestros días ya que hay cuatro puntos importantes en nuestra ciudad que de ello se encargan: Capilla del Cristo de la Victoria (solar en el que estuvo su casa), Parroquia de San Marcelo, Capilla de Santa Nonia y el barrio de San Claudio (uno de sus hijos) en el que estuvo situado el Monasterio del mismo nombre hasta el s. XX.

Parroquia de San Marcelo


El origen del templo se pierde en la oscura noche de los tiempos puesto que en este lugar siempre ha pervivido la memoria y culto al Mártir leonés. Por tanto desde época muy temprana probablemente desde s. IV y con más certeza desde el s. IX, en este lugar se erigió un templo a San Marcelo y según las necesidades, a la vez que las aportaciones económicas, mediante los donativos, se iba reformando y ampliando la iglesia de San Marcelo. Hay que tener en cuenta que los templos dedicados a mártires se solían levantar en la  ´´ Confessio ´´, lugar donde los mártires hacían pública su Confesión de Fe. Por tanto es probable que desde el s. IV hubiera en ese lugar una edificación que recordara y venerara al Mártir ya que en esa misma localización es donde esta situada hogaño la sede de la Hermandad de Santa Marta y de la Sagrada Cena.

La fábrica actual data del siglo XVIII y se debe a Baltasar Gutiérrez, arquitecto por aquellas calendas de la Catedral y a Juan Ribero que trazó la obra proyectada por el anterior. La Iglesia se inició en 1588 y concluyó en 1628.

De las edificaciones anteriores queda la parte baja de la torre y un tímpano gótico muy deteriorado en la portada principal.

El edificio está realizado en sillares de piedra. El primer cuerpo de la torre, que es la parte más antigua, esta revestida de placas de piedra en su parte baja y en un determinado punto se comienza a ver el muro original realizado en mampostería. No tiene ningún vano en esta primera parte de la torre. A partir de este cuerpo hay otros tres levantados en ladrillo con dos arcos de medio punto en cada cara de la torre. Así fue como llegó la torre a mediados del siglo XX pues desde entonces se amplió otro cuerpo  más. En estos cuerpos de ladrillo se alojan las campanas. En el remate hay que destacar la veleta.

La planta de la Iglesia es de cruz latina con bóveda vaída sobre el crucero y con dos capillas adosadas a la Capilla Mayor. En dicha Capilla destaca el retablo barroco del siglo XVIII en el que se pueden ver las imágenes de los doce hijos de San Marcelo talladas por Santiago Velasco. Colocadas en las dos calles laterales del retablo. En la calle central destaca la talla de San Marcelo realizada por el magnífico Gregorio Fernández. En el cuerpo superior aparece Santa Nonia mientras que en  el inferior se encuentra una imagen de la Virgen del Camino Patrona de la Región leonesa.

También es digna de mención la arqueta de plata que alberga las reliquias del Mártir y otras con los restos de sus hijos martirizados con posterioridad.

En la zona del crucero  a sendos lados de la capilla mayor hay dos retablos. El del lado del Evangelio acoge a Santa Marta, talla propiedad de la Hermandad. Fue realizada por Víctor de los Ríos en 1947. La imagen representa a la Santa en actitud de servir. Dicha imagen es pujada en la procesión del Corpus Christi. Durante el triduo que se celebra en su honor en julio la talla se coloca en un lugar destacado del presbiterio.

El retablo del lado de la Epístola alberga a la Virgen del Carmen.

Como mencionamos anteriormente adosadas a la Capilla Mayor hay dos capillas. En la del Evangelio esta expuesta al culto la Inmaculada Concepción obra del imaginero Gregorio Fernández. En la Capilla de la Epístola recibe culto un excepcional Crucificado denominado de los Balderas por la familia que lo encargó, talla igualmente salida de la gubia de Fernández. Es el titular de la otra cofradía radicada en el Templo: la cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz.

Esta es una visión general de nuestra sede canónica que sirve como marco para los oficios religiosos de nuestra Hermandad y por tanto como punto de encuentro entre los hermanos "papones" que formamos la Hermandad Santa Marta y de la Sagrada Cena.